En Rever creemos que tus ideas tienen mucho valor y no deben formar parte de ningún buzón de sugerencias. Por ello, nuestra aplicación tiene como base un ciclo muy sencillo que consiste en 5 etapas para tus ideas dejen de ser sugerencias y se conviertan en acciones.

Relaciona. La clave es conocer el problema. 

La primera etapa consiste en 3 preguntas que te ayudarán a plantear el escenario del problema a resolver. 

  1. ¿Cuál es el problema?
  2. ¿Cuál es la idea?
  3. ¿Cuál es el resultado esperado?

Experimenta. No hay mejor forma de saber si algo funciona que probando. 

Una vez definido tu problema a resolver, es momento de hacer una pequeña prueba para validar tu idea. ¡Sí, hablamos de tomar acciones! Algunos tips:

  1. El experimento debe ser sencillo y no debe tomarte mucho tiempo ni recursos. Si es algo manual puedes probar con materiales temporales o haciendo un prototipo muy sencillo. Si es un cambio a un proceso puedes ponerlo a prueba un par de ocasiones. 
  2. Si necesitas ayuda para hacer este experimento, ¡pídela! Recuerda que siempre debes contar con un coach que pueda ayudarte a poner a prueba tu idea. 

Verifica. El momento de la verdad. 

En esta etapa vas a contestar una simple pregunta. 

¿Se obtuvo el resultado esperado?

Puede que tu experimento haya sido un éxito o también puede suceder que no funcione como tú esperabas. No te preocupes, lo importante es ser muy honesto en cuanto al resultado de tu prueba. 

Expande. El verdadero valor de tu idea. 

En esta etapa las preguntas dependerán del resultado de tu experimento pero te permitirán hacer una conclusión de valor. 

Si tu experimento falló, la pregunta a contestar será ¿Qué aprendiste? Recuerda que lo más importante al equivocarse es aprender de nuestros errores y compartir este aprendizaje con los demás. 

Si tu experimento ha funcionado, tendrás que contestar dos preguntas: 

  1. ¿Cuál es la solución permanente? Tu experimento fue solamente una prueba, ¿recuerdas? Ahora es momento de indicar cuál debe ser la solución permanente que resuelva el problema inicial. 
  2. ¿Dónde más se puede implementar? Si tu solución es buena muy probablemente se puede aplicar en otros lados, indica dónde para que otros puedan beneficiarse de tu innovación. 

Revisa. 

Esta etapa cierra el ciclo al ayudarte a identificar el impacto que tu idea tiene para ti, tu equipo y la compañía. A través de 17 preguntas podrás definir si tu idea ahorra tiempo, mejora los procesos, aumenta la seguridad de tu equipo o hace felices a los clientes. 

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